miércoles, 9 de mayo de 2012

Pollo guisado

     Este es uno de mis platos favoritos, un guiso relativamente simple y no por ello menos delicioso.

      La receta es para 4 personas.

Necesitamos:

1 Pollo en cuartos.

1 cebolla.

 4 ó 5 dientes de ajo.

Un vaso de vino blanco.

2 hojitas de laurel.

1/2 l. de agua, quizá algo menos.

Preparación:

Quitamos la piel al pollo y partimos cada cuarto en dos trozos (esto último lo podemos pedir al comprarlo en la polleria). Lo salpimentamos

Pelamos y picamos finamente una cebolla y 4 o 5 dientes de ajo.
Ponemos un fondito de aceite de oliva en la olla exprés.
Echamos el ajo y la cebolla y hacemos un sofrito, tambien puede llevar unas almendras fileteadas, que le dan muy buen sabor. Freir  hasta que estén bien pochados el ajo y la cebolla.

Con la mano del mortero, machacamos dentro de la olla el ajo la cebolla y la almendra si es que la lleva.  Esto se hace mejor sacando el sofrito al mortero, pero de esta manera tardamos y manchamos menos.

     Metemos el pollo dentro de la olla a rehogar junto con el sofrito. Lo movemos para que coja color por todos los lados. Con ayuda de la cuchara de madera, rascamos un poco el fondo a la vez  para evitar que se nos vaya quemando el sofrito.
     Cuando el pollo ya se halla rehogado bien, añadimos el vaso de vino blanco, las dos hojitas de laurel y rectificamos de sal, dejandolo cocer un ratito, como unos dos minutos, y aprovechando para remover con cuidado el fondo para que todo quede bien mezclado.
   Al cabo de un par de minutos añadimos el agua, volvemos a remover y dejamos que comience a hervir.
    Volvemos a remover y tapamos la olla, cerrándola. Cuando comience a salir el vapor, ponemos la válvula,  y cuando salga vapor por la misma  bajamos un poco el fuego y lo dejamos cocer por espacio de 25 minutos.
     Mientras pelamos, cortamos y freimos las patatas que van a acompañar a nuestro guiso. En lo que retiramos la olla del fuego y esta se enfría lo suficiente para abrirla, tendremos ya echas las patatas.
     Servir inmediatamente puesto que el pollo se enfria enseguida. Si quereis dejar hecho el pollo con antelación no hay problema, se calienta estupendamente bien, sin perder su sabor.

Notas:
      Este es un plato que se puede guisar en cualquier cazuela, no es necesario una olla exprés.
     No olvideis quitarle la grasa de la superficie al guiso, mejora el sabor, y engorda menos. Yo siempre la quito.
     Este riquisimo guiso de pollo se puede hacer con patatas. Simplemente, retiramos la olla a los 15 minutos. Dejamos que se enfríe la olla lo suficiente como para poder abrirla, añadimos las patatas peladas y cortadas en cuadrados grandes, echamos un poco más de agua y de sal y lo ponemos otros 10 minutos, con la olla tapada y la válvula ya puesta.
 En la preparación original, el pollo se consume con o sin la piel, se enharina levemente y se fríe antes de añadirlo.
     Ni que decir tiene que así la salsa espesa más y que tiene más grasa y por lo tanto más calorias.
     Una manera de que la salsa espese un poquito y no añadir tantas calorias, es añadir una cucharadita colmada de harina, despues de rehogar el pollo con el sofrito, y remover bien, luego la receta sería igual, añadiendo seguidamente el vino blanco y luego el agua.

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